Aitor Sarria. Coordinador de Estudio K
09/02/2026
«En primer lugar me gustaría reflexionar sobre el estilo NER.
Desde que iniciamos este recorrido con Koldo Saratxaga hemos ido adaptando el estilo a nuestras necesidades. En una primera fase, intentamos aplicar todos los conceptos y equipos a nuestra organización. Primero lo adaptamos para un estudio enfocado en proyectos, no objetivos, y luego a una cooperativa que llegó a tener 21 socios.
Aunque después de varios periodos de crisis nos vamos recuperando, nuestros anticipos son muy ajustados y somos una cooperativa, dos condiciones que no ayudan demasiado a la hora de abordar una integración de este tipo.
Pero, ¿contamos de forma adecuada que es NER? ¿El Nuevo Estilo de Relaciones es un aliciente para nuevas incorporaciones?
En mi opinión lo que sí contamos de una manera adecuada es el cómo lo hacemos: nuestro trabajo en equipo, el reparto de beneficios, la transparencia en la gestión, la toma de decisiones compartida, el compromiso con la sociedad, los equipos transversales…
Sin embargo, hay otros aspectos más complejos que a mi juicio constituyen los retos que seguimos trabajando para resolver: la búsqueda continua de coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos, la confusión entre la estructura y la jerarquía, y la falta de compromiso y de responsabilidad individual y de equipo que detectamos en ocasiones. Estos son, a mi juicio, los desafíos a los que nos enfrentamos.N
«Ner Group nos permite coincidir con personas que tienen experiencias similares y una disposición abierta a compartir dudas y soluciones, y a integrarnos en un entorno empresarial básico en nuestro espacio»
¿Y qué nos aporta la pertenencia específica a Ner Group?
Yo creo que son varias cosas, tanto al estudio como a mí mismo: por un lado, nos permite coincidir con personas que tienen experiencias similares y que mantienen una disposición abierta a compartir dudas y soluciones. También nos ayuda a integrarnos en un entorno empresarial que resulta básico en un espacio de “artistas” como el nuestro. Y, en un segundo plano, nos identifica con una marca y nos permite proyectar ante la sociedad una imagen determinada, elementos que, además, facilitan la gestión ante ciertos proveedores.
Aunque estoy seguro de que habrá otras percepciones, desde mi punto de vista tanto los equipos que he integrado como los talleres de formación en los que he participado han sido muy gratificantes. En mi opinión no puede haber un equipo sin personas ni vínculos entre ellas.
Y, desde un plano más personal, siempre comparto con mis compañeros lo acompañado que me sentí durante nuestras expediciones y durante los viajes que hicimos a México e India. Viajar solo no habría sido lo mismo».
