Miren Odriozola, líder de Diseño e Innovación en Logos Living Space.
Podría parecer que el equipo de Diseño e Innovación de Logos es el más importante de la cooperativa, dada la actividad que desempeña, desarrollar proyectos integrales de interiorismo. Pero no es así: la líder de este equipo, Miren Odriozola, revela que uno de los secretos de su éxito es que otorgan a todos los procesos la misma importancia, hasta al embalaje. “Nuestro producto no solo debe tener diseño, ser funcional y sostenible sino que tiene que llegar a su destino en perfectas condiciones”, explica.
Pregunta. ¿Cómo nace Logos, cuáles son sus orígenes?
Respuesta. Logos era de una empresa que se dedicaba a hacer mobiliario sanitario y fue evolucionando hasta que terminó siendo una cooperativa. Ha atravesado diferentes etapas hasta que en 2012 entró en NER por medio de K2K. En ese momento comenzamos el proceso de internacionalización y decidimos juntarnos con una empresa de Pamplona que también se encontraba en crisis, e introdujimos todo el catálogo de armarios que ha ido extendiéndose hasta hacer proyectos integrales. Y hasta ahora.
P. A lo largo de los últimos años Logos ha logrado sortear varias crisis, la pandemia, la de 2008… ¿cómo lo ha conseguido?
R. La más dura fue la de 2010. Con la pandemia tuvimos un bajón pero no fue traumática. La de 2010 sí lo fue porque se pasó de contemplar la posibilidad del cierre a incorporar una empresa para reflotar la situación.
“Nosotros somos serios con las entregas, con el servicio post venta y no dejamos colgado a nadie, y nuestros clientes lo valoran muchísimo”
P. ¿Cuáles son las propuestas de valor de Logos?
R. Lo primero que hice cuando entré aquí en 2014 fue recorrer España con los comerciales para conocer de primera mano el mercado, y me di cuenta de que a pesar de la crisis que habíamos sufrido el nombre de Logos estaba muy bien valorado a nivel de producto, de calidad. Nosotros somos serios con las entregas, con el servicio postventa a la hora de reponer cualquier fallo lo antes posible y de no dejar colgado a nadie. Y nuestros clientes valoran eso muchísimo.
“Soy la líder del equipo de Diseño y estoy continuamente fijándome en las empresas más punteras a nivel mundial para ver las tendencias”
P. Uno de vuestros puntos fuertes es el diseño. ¿Cómo puede estar Logos en la vanguardia del diseño en el ámbito internacional?
R. Yo soy la líder del equipo de Diseño y estoy continuamente fijándome en las empresas más punteras a nivel mundial para ver las tendencias. En general las empresas italianas de mobiliario de cocina son las punteras, y luego están los que lo hacen todo bien que son los alemanes. Pero últimamente me estoy fijando mucho en China, en la India, porque son países que trabajan muchísimo más rápido y con una calidad similar. Y también me fijo en las empresas que marcan tendencia para no quedarnos atrás. Por ejemplo en el apartado de los herrajes elegimos a los más punteros, que son los alemanes. Acudo cada dos años a una feria que se celebra en Colonia que es donde se expone lo último en herrajes, materiales, productos tecnológicos, laminados metálicos… lo más puntero se expone en la feria de Colonia, ahí se reúne todo el mundo. En abril me marcho a Milán a una feria de diseño, que es donde las grandes marcas exponen materiales nuevos.
P. ¿Qué papel juega la innovación en Logos?
R. Es muy importante. Nuestro segmento es de una calidad medio-alta. Y nuestros clientes nos exigen una calidad y un nivel acordes. A nosotros un producto nuevo nos cuesta industrializarlo un año. Hay diseños que no tiene ningún proveedor de nuestro entorno pero que nos demandan nuestros clientes y lo tenemos que buscar. Nuestros clientes nos exigen estar ahí arriba.

P. ¿Cómo gestiona Logos la investigación?
R. No tenemos un departamento específico de investigación porque somos muy pequeños, pero sí tenemos proveedores que nos aportan la máxima calidad en nuestros materiales. Todas las empresas de laminados, rechapados…, siempre compramos madera sostenible y laminados que estén pegados con colas certificadas. En América ya nos exigían, desde antes de la pandemia, mantener unos estándares de sostenibilidad, y ahora los tenemos totalmente implementados en la organización.
P. ¿Qué papel juega el factor humano en Logos?
R. Las personas estamos distribuidas por grupos de trabajo, de pedidos, de lanzamiento, de lacado, de corte…. Cada uno de esos grupos se autogestiona y está en contacto con el resto cada vez que lo necesita. Cualquier aspecto es importante, hasta el embalaje: tiene muchísima importancia porque nuestro producto no solo tiene que tener un buen diseño, que sea funcional y sostenible, sino que tiene que llegar a su destino en perfectas condiciones. Yo dependo de todos los grupos en una cadena. Como nuestros productos están hechos a medida tenemos tres líneas de trabajo, y en cada una está la persona que recibe el pedido, la que estudia el proyecto, las personas de lanzamiento que lo tienen que dibujar, y están coordinados para sacar el proyecto adelante.
“Nuestro secreto es estar al día en una tensión constante”
P. ¿Cómo ha conseguido una pequeña cooperativa de Zaldibia convertirse en un referente internacional en el diseño de muebles de cocina, baño y armarios?
R. El secreto es estar al día. Es una tensión constante. Nuestra red de comerciales es muy pequeña; no son comerciales-cartera sino trabajadores de Logos. Ellos también están muy abiertos a ver cuáles son las tendencias del resto de fabricantes porque, si no, te quedas atrás enseguida. Por ejemplo, la próxima semana me voy a Italia a ver unos armarios que están hechos totalmente de cristal para ver cómo son y qué tal están. Si veo potencial los traeré aquí, los veremos con el resto del equipo, que somos 12 personas, y si nos parecen interesantes continuaremos trabajando con la idea. Es así siempre: todos los meses propongo al equipo ideas y tendencias que me parecen interesantes para que el equipo determine si es viable o no desde el punto de vista económico, de complejidad, etc. Una propuesta me puede gustar muchísimo pero luego tenemos que ver qué problemas hay para sacarla adelante. Y creo que es muy importante conectar con los distribuidores. Ahora voy a hacer una exposición en Medellín, acabo de hacer otra en Dubai…. Los distribuidores vienen a hablar conmigo y yo tengo que conectar con ellos: me tienen que explicar qué perfil de clientes tienen para que yo sea coherente con lo que van a vender, tienen que hablar de nosotros…
P. ¿Qué casos de éxito destacarías?
R. Desde que hacemos proyectos integrales editamos una revista anual en la que publicamos nuestros proyectos más exitosos del año. Empezamos con este tema al ver que hacíamos cosas muy bonitas pero que no llegaban a nuestro cliente final, que es el distribuidor. Nosotros queríamos ver el valor de nuestro producto y empezamos hace cuatro años. La primera fue Urederra en Estella, un proyecto integral, Cubo de Luz, Horizonte Bruselas…
“Nos damos a conocer muchísimo por el boca a boca aunque desde hace cuatro años trabajamos mucho con las redes sociales”
P. ¿Cómo se da a conocer Logos?
R. Por el boca a boca muchísimo y desde hace cuatro años hemos comenzado a trabajar mucho en redes sociales, Instagram, LinkedIn, Google Ads. Hemos invertido mucho en varias campañas para hacer marca.
P. Países Bajos, Estados Unidos, Venezuela, Francia, Emiratos, Suiza… ¿Desde cuándo tiene Logos esta vocación por la internacionalización?
R. Decidimos salir al exterior fruto de la necesidad: llegó la crisis y empezamos a salir fuera. Empezamos en Ecuador y ahora estamos también en Costa Rica, Puerto Rico, Venezuela, Colombia, México, Estados Unidos en la zona de Miami… Y en Europa estamos en Bélgica, Luxemburgo, Francia, Suiza, Mónaco… Protegemos a nuestro distribuidor de la zona, de forma que solo tenemos uno o dos para cada zona, lo cuidamos mucho.
“El estilo NER es transparencia y compromiso. Un proyecto no se acaba en una sola persona, lo asume el grupo”
P. ¿Qué significa el estilo NER para Logos?
R. Todos los meses nos juntamos todos, nos enteramos de los problemas que tiene cada uno y lo compartimos todo. Es transparencia y compromiso. Un proyecto no se acaba en una sola persona, lo asume el grupo.
