Ainhoa Carcedo, Lidia Sarasua y Goretti Sánchez, miembros del equipo de Nuevas Oportunidades de Ner Group.
Lidia Sarasua, Ainhoa Carcedo y Goretti Sánchez integran el equipo de Nuevas Oportunidades de Ner Group, un grupo que aprovecha el potencial y el trabajo que realizan las organizaciones NER para conseguir financiación para realizar actividades de interés general. En esta charla las tres ponen en común diversas reflexiones para explicar su trayectoria y su actividad diaria.
El equipo de Nuevas Oportunidades de Ner Group es, probablemente, uno de los que mejor representan el sistema de autogestión. Nació hace 13 años y en la actualidad lo integran tres personas, Lidia Sarasua, Goretti Sánchez y Ainhoa Carcedo, que funcionan de manera autónoma, incluso sin la figura de un coordinador.
Su trabajo consiste en aprovechar el potencial y el trabajo que realizan las organizaciones NER para conseguir financiación para realizar actividades de interés público, social o económico.
«Felicidad total»
En algunas ocasiones, como explica Lidia Sarasua, se trata de un trabajo “sordo”, que solo se puede comprobar en el momento en que sus gestiones tienen éxito. Pero cuando se consiguen recursos para cualquiera de las organizaciones “la sensación es de felicidad total”.
El equipo nació en 2013 como fruto de una reflexión conjunta: “Se vio la oportunidad de aprovechar los diferentes recursos a los que podían optar las distintas organizaciones de Ner Group. Cada una concurría a estas convocatorias por su cuenta pero en una reunión de coordinadores uno de ellos explicó que sería conveniente poner en común esas posibilidades para que todas pudieran optar a ellas. A partir de ahí se formó el equipo”, explica Goretti.
Sin coordinador
La propia Goretti y Lidia integraron el grupo inicial junto a una tercera persona y, tal y como explican, desde el principio fue un equipo “autónomo, autogestionado y sin coordinador”. La entrada de Ainhoa se produjo años después, justo un mes antes de que se decretara el confinamiento, en febrero de 2020.
En la actualidad las tres tienen “repartidas” las organizaciones en función de su experiencia y formación profesional, y de la afinidad personal que mantienen con las personas con las que tratan a diario.
Conocer las organizaciones
A pesar de llevar 13 años desempeñando esta labor, Lidia asegura que no se trata de una tarea sencilla: es necesario conocer al detalle cada una de las organizaciones con las que colaboran para poder integrarse en ellas y concurrir a convocatorias que se correspondan con su actividad. “Aunque todas las organizaciones con las que trabajas formen parte del sector de automoción, cada una tiene una actividad diferente y hay que conocerlas muy bien para saber qué necesita cada una y poder enfocarlas a las actividades y ayudas a las que puede optar”, añade Goretti.
¿Y cómo se consigue esa “integración”, ese grado de conocimiento de la organización para mantener el engranaje perfectamente engrasado? Ainhoa lo tiene claro: “El contacto con las organizaciones es constante y la implicación tiene que ser diaria”. Lidia añade que las tres integrantes del equipo han creado un “vínculo de relación directa y de confianza” con las organizaciones que permite “agilizar la comunicación” con ellas y “aprovechar las oportunidades” que se generan. “De hecho, a veces ni siquiera hace falta que nos avisen: nosotras mismas vemos oportunidades y las llamamos para poder articular la respuesta más adecuada y beneficiosa para la organización”, puntualiza Goretti.
Trabajo previo
A partir de ese momento, cuando se observa una oportunidad es cuando empieza su verdadero trabajo. “Antes de presentar una solicitud existe un trabajo previo por nuestra parte y por parte de la organización que consiste en recabar documentación, información, etc…. Es un trabajo complicado en el que se tienen que implicar también las personas de la organización, y eso a veces cuesta porque cada una tiene su propia ocupación y resulta difícil combinar ambas. Y aunque mantenemos una relación de confianza, hay veces que se producen situaciones difíciles”, explica Lidia mientras Ainhoa precisa: “Es que al final es mucho trabajo, tenemos que funcionar con plazos y todo ello genera mucho estrés por el volumen de trabajo, la cantidad de información que tenemos que recabar…”.
“Cuando lo consigues, el éxito es compartido pero cuando no ocurre así sufres un chasco por haber dedicado muchas horas de trabajo sin lograr el objetivo. Es un trabajo sordo que puede resultar frustrante”, añade Goretti.
Compromiso y corresponsabilidad
Por eso, Ainhoa explica que para realizar este trabajo la autogestión debe ir acompañada de dos elementos básicos: “El compromiso y la corresponsabilidad, además de la comunicación, dentro de nuestro equipo son fundamentales para que la autogestión sea exitosa”. Quizá por eso hay coordinadores de organizaciones de Ner Group que mencionan abiertamente al equipo de Nuevas Oportunidades como ejemplo de equipo autogestionado.
Las tres tienen una opinión definida sobre este sistema organizacional y depende en muchas ocasiones del periodo del año y de la intensidad del trabajo. Goretti, por ejemplo, explica: “Creo que tiene sus cosas buenas y malas. Es muy bonito que puedas autogestionarte; entre nosotras nos coordinamos, sabemos lo que tenemos que hacer en cada momento pero hay veces que eso exige una responsabilidad y un trabajo extra, y piensas que sería mejor estar a las órdenes de otra persona.…. Pero merece la pena. Si eres responsable y sabes llevarlo bien es una oportunidad personal”.
Momentos de “debilidad”
Ainhoa coincide: “Hay momentos de debilidad en los que prefieres tener a alguien que te diga lo que tienes que hacer, pero la autogestión supone una corresponsabilidad entre todas y tener que dar más cuando toca. A mí personalmente me gusta, y puedo decir que durante los últimos seis años he avanzado bastante a nivel de gestión tanto profesional como personal, y eso ha sido gracias a la autogestión en Ner Group”.
Y Lidia confirma. “La responsabilidad es una gran mochila que llevamos y es la base de cualquier equipo autogestionado”.
Pertenecer a Ner Group
Todas se muestran igual de contundentes a la hora de explicar lo que supone su pertenencia a Ner Group. Ainhoa recuerda que estudió el estilo NER en la Universidad y que su llegada a Ner Group “fue como entrar en un sitio idílico”. “Siempre he tenido a Ner Group como un referente y un modelo de gestión para las organizaciones. Cada vez que hablo con mi entorno, con otras empresas, se quedan anonadados y casi no se creen nuestra forma de funcionar”. Goretti se siente “muy orgullosa de formar parte de NER” e incluso considera que “no se le da el verdadero valor que tiene al hecho de formar parte de una organización que tiene estos valores”. Y Lidia coincide: “Cuando realmente lo valoras es cuando hablas con tu entorno. A ti te parece algo natural pero lo valoras cuando ves al resto de empresas y escuchas a tus amigas y conocidas comentar cómo funcionan sus empresas”.
“No me vería trabajando en una empresa convencional porque resulta muy satisfactorio poder trabajar con una libertad controlada; no con libertinaje, sino con libertad y con todo lo que te aporta de aprendizaje, de conocimiento, de personas…. Eso no lo puedes tener en otras empresas”, concluye Lidia.
