Una jornada que sustituye el paradigma “ayudar desde fuera” por el de “construir desde dentro” 

18 de mayo de 2026

Compromiso con la sociedad.

Voluntarios de Lancor acompañan a personas inmersas en procesos de acogida en la Martin Etxea de Abanto y Zierbena para colaborar en su trabajo diario y poner en común experiencias sobre sus trayectorias vitales. 

Hay ocasiones, quizá demasiadas, en las que nuestras dinámicas diarias e incluso el “ruido” generado por las disputas políticas, los conflictos internacionales, etc., no nos permiten ser conscientes de las trayectorias vitales complejas de muchas de las personas que nos rodean. Personas que han tenido que huir de situaciones de injusticia, de amenaza o de persecución para poder encontrar un entorno en el que, simplemente, poder vivir. 

El pasado día 9 un grupo de personas voluntarias de Lancor acalló ese “ruido” durante unas horas para escuchar los testimonios de personas que han vivido este tipo de situaciones; compartir con ellas su trabajo, sus inquietudes y sus preocupaciones, y para darse cuenta de que, como dijo el escritor uruguayo Eduardo Galeano, “lo mejor que el mundo tiene está en los muchos mundos que el propio mundo contiene”.  

La jornada consistió en algo tan sencillo como profundo al mismo tiempo: trabajar codo con codo en la casa de acogida Martin Etxea de Abanto y Zierbena y sustituir el paradigma de “ayudar desde fuera” por el de “construir desde dentro”.  

Por eso esta jornada fue algo más que una simple acción solidaria: constituyó un acto de dignidad compartida, de situarse en condiciones de igualdad y de reconocer el coraje de personas que se encuentran inmersas en un proceso de acogida después de superar trayectorias vitales más que complejas. 

A lo largo del día las personas que se dieron cita en la Martin Etxea trabajaron juntas, cuidaron de la huerta, realizaron tareas de mantenimiento del lugar y compartieron una comida comunitaria de la mano de la asociación colombiana Jorge Freytter con un trasfondo común: evitar que situaciones como las que muchas de ellas viven se vean acalladas por ese “ruido” ambiental, y reivindicar la memoria, los derechos humanos y la justicia social. 

El colofón a esta jornada lo puso una voz tan lejana en la distancia como próxima en la desigualdad. Una ponente kurda expuso el contexto social y político del Kurdistán para recordar que las situaciones que nos rodean no son aisladas, sino que forman parte de una misma realidad.